1º Congreso Iberoamericano de Entrenadores

 

 

 

 

 

 

Fotos: Menchi Abrisqueta

Notas: Alejandro Valiño

Bookmark and Share

3-11-10

 

 

Mónaco venció a Murray logando los cuartos

 

 

El argentino Juan Mónaco venció el miércoles al escocés Andy Murray, máximo favorito, por 6-2, 3-6, 6-2, tras dos horas y diez minutos de intensa lucha.

Espectáculo sin par el que han brindado el argentino y el británico en el tercer turno de la pista central del Valencia Open 500, donde ha saltado la gran sorpresa al imponerse el tandilense.

El escocés empezó frío, sin punch, como desganado. Cedió en blanco su servicio y Mónaco ha tomado rápidamente la delantera con un servicio determinante, también en blanco.

Aun pudo ser mayor la distancia si el tandilense hubiera aprovechado una nueva instancia de ruptura en el tercer juego, pero Murray encontró el modo de aferrarse a la contienda, reteniendo por primera vez su saque: 2-1.

El mando en esos primeros instantes fue claramente de Mónaco. Un conservador Murray, cediendo la iniciativa completamente a su adversario, se mostraba irascible, irregular, alternando alturas y velocidades, mas no como táctica preconcebida, sino más bien como la evidencia de un día en el que todo le molesta.

 

Mónaco

 

El sexto juego sería al fin y a la postre el game decisivo de la manga. Murray gozó de un 15-40, pero Mónaco, con dos derechas invertidas sobre el revés del escocés, se salvaba del quiebre. Un resto errado y una volea sin control, dieron al argentino el 4-2. Turbado como nunca lo habíamos visto, Murray cedió en blanco su servicio y prácticamente regaló el set sin oposición al resto: 6-2 en 40 minutos.

Las cosas parecían discurrir por idéntica espiral en el comienzo de la segunda manga.

Con prontitud, Murray cedió su servicio entre sonrisas que evidenciaron enfado e impotencia.

En el segundo juego, el argentino perdió la oportunidad de apuntalar a su favor el encuentro. El iberoamericano marró una ventaja y el escocés sacó petróleo de tales indecisiones, recuperando el quiebre y profiriendo a los cuatro vientos uno de sus clásicos ‘come on’.

Un ace ldio al británico el tercer game y el 2-1. Muy luchado también fue el cuarto, que supuso el segundo break consecutivo para Murray que marcó así determinante la orientación de la manga con una espectacular derecha cruzada, inalcanzable para el argentino. A estas alturas del duelo, sólo le quedaba a Mónaco poner entrega en su extraordinario desempeño. Murray, lanzado con su servicio, logró cerrar la manga tras el argentino estrellar en la parte baja de la malla una derecha. Murray ganó por 6-3 cuando se cumplía la hora treinta minutos.

Al servicio el argentino, después de un prolongado descanso solicitado por su oponente, se puso por delante, luciéndose con un inhabitual en su repertorio de servicio-volea, que ejecutó a las mil maravillas.

 

Mónaco

Murray

Mónaco

 

Se mascaba así la presencia de un Mónaco singular, en un día de cara, siempre positivo, con el rostro alto, dispuesto a todo.

En el segundo juego, con Murray al servicio, asistimos a un punto espectacular en el que Mónaco remataó cruzado y el escocés, a la carrera, consiguió interceptar el tiro, convirtiéndolo en un passing cruzado que el tandilense no acertó a controlar. Dos servicios determinantes colocaron la igualada: 1-1.

Pero ni siquiera esto sirvió para cambiar la suerte del match para el escocés. Iracundo a más no poder, fue presa de las propuestas ofensivas de Mónaco, siempre plantado sobre la línea de fondo y con un tenis nada especulativo, visitando la malla cuantas veces fuese menester: 2-1.

El cuarto juego sería el de la ruptura para el argentino. Dos errores del británico y un drop que se quedó en la red sirven el 15-40. Salvó uno Murray, pero no el segundo y el iberoamericano se situó 3-1. Ese fue el gran momento de Mónaco, que reclamó su papel estelar de protagonista. Rápidamente disparaó el argentino el marcador con un juego en blanco: 4-1.

Sin ideas, el escocés se abonó sin tino al drop como recurso táctico. Parecía Murray resignado, ga-gá en lenguaje boxístico, con tiros violentos que, con la clase del proponente, ocasionalmente dan fruto: 4-2. Enotnces llegó el momento de la verdad, de comprobar si Mónaco sería capaz. ¡Y a fe que lo ha sido!

Valiente el tandilense se lanzó a la defensa de su servicio y rápidamente quedó 40-0. Desarmado, el escocés visitó desesperadamente la red, pero para la ocasión el suramericano le dejaba reservado un pasante de derecha paralelo: 5-2.

Desde la silla, Murray hablaba solo y dirigía miradas a Alex Corretja. ¡No había soluciones! Pico Mónaco todavía habría de dejarnos para el recuerdo el punto del encuentro. Un Murray espoleado, orgulloso y trepidante puso al argentino a correr por todos los rincones y, ante lo imposible, una volea de derecha cruzada inalcanzable para cualquier mortal, respondió Juan Mónaco arrojándose espectacular al piso y metiendo su raqueta para ofrecernos un passing de derecha paralela antológico. Murray volvió a la carga y un primer remate, adivinado por Mónaco, dio lugar a un segundo que marró el escocés: pelota de partido. Mónaco no quería especular, su gran desempeño no lo merecía. Valiente, se mandó a la red y fulminó a su oponente con una volea paralela de derecha, 6-2 cuando se cumplían las dos horas y diez minutos.

Un triunfo grandioso del argentino, quizás el mejor de su carrera y bien que lo festejó.

Mónaco enfrentará en cuartos al vencedor del duelo entre Granollers y Andújar.

 

 

Simon despidió a Verdasco

 

La jornada del miércoles en el cuadro individual ha concluido con la contundente victoria del francés Gilles Simon, que ha apeado al madrileño Fernando Verdasco por 6-1 6-3.

Sin paliativos, el francés ha sido muy superior al español, que no ha ofrecido en la noche del miércoles la mejor imagen.

Dos breaks en la primera manga y otros tantos en la segunda fueron un buen ejemplo de la amplia distancia exhibida en el duelo por ambos contendientes.

Algo más equilibrada ha sido la segunda manga. Verdasco aceleró sus acciones con una eléctrica izquierda y un saque descomunal imposibles de neutralizar por la nada desdeñable estrategia de aguante y derribo del galo.

 

Simon

Verdasco

 

En el sexto juego  Verdasco dispuso de una instancia de ruptura, pero el francés ha salido airoso del entuerto. Visiblemente afectado, Verdasco cedió su servicio y, con él, sus opciones de mantenerse vivo en el torneo.

Lo que ha seguido han sido mandobles descontrolados facilitaron sobremanera la labor de su oponente.

Con 5-3 abajo, dos doble faltas consecutivas eran fiel reflejo del inestable estado de ánimo que nos ha dispensado Verdasco, colocando al francés con doble punto de partido. Monfils concluyó el encuentro con un smash sencillo, 6-3. Ganó el francés en menos de una hora de juego.
 

 

 


Monfils venció a Schwank y Cuevas a Ramos

 
 

Un tanto cambiante ha sido el primer encuentro de la jornada del miércoles, donde el francés Gael Monfils venció el miércoles al argentino Eduardo Schwank, por 6-3. 6-3 en una hora y cinco minutos en su debut en Valencia.
 
El partido ha puesto de relieve las intermitencias del argentino, mandando en buena parte de los intercambios, pero que terminaban por caer en su mayoría del lado del acrobático francés, que con su prodigiosa rapidez hace siempre dar un golpe de más a sus oponentes.

Las espectacularidades acostumbradas del francés, alcanzando una volea imposible de revés, le han colocado al rosarino con 0-40 en el cuarto juego. Consumó a renglón seguido el galo el break tras escapársele a Schwank una derecha al pasillo: 3-1. Monfils estiró su ventaja de seguido a 4-1 después de que el argentino dejara mansamente un bote pronto en la red.
 
Una tímida reacción en Schwank se gestó desde entonces. Siempre animoso con sus derechas anguladas, apoyado en un servicio muy solvente, acortó la ventaja para seguidamente quebrar el servicio de su oponente, quien incluso acabó por el suelo en su búsqueda de bolas imposibles. Un passing a la carrera de derecha cruzada restablecía el equilibrio de roturas y 4-3.

 


 
El octavo fue también una buena muestra de la senda que deseaba transitar el argentino. Un tempo muy agresivo, mandando con su servicio y derecha, pero enfrente un galo inconmensurable, siempre sobre la línea, atento para pasar a la contra a la menor ocasión. Y ésta terminó por llegar: con un drop se puso el francés con punto de break y un precipitado saque-volea del argentino lo certificó, 5-3 para el galo. Desanimado por la oportunidad perdida, el argentino cedió la manga por 6-3 cuando se cumplían 32 minutos de juego.

Schwank parecía knockeado tras perder la primera manga. Su estadística de errores pasó a incrementarse notablemente y cedió inmediatamente su servicio. Todo parece de cara para el francés, quien controla el juego a placer amparado en un servicio cada vez más eficaz: 2-0. Sólo algunos vaivenes de concentración en un juego, el del francés, que se agigantó por momentos, dieron cierta ocasión a la recuperación del argentino. Dos cañas de derecha del galo permitieron salir a Schwank de la espiral fatal en la que se hallaba sumido: 2-1.

 

Monfils

Schwank


 
Desde aquí hasta el final asistiríamos a un estado de cosas en el que el francés dominó con comodidad su propio servicio, progresivamente más determinante. En Schwank apenas se vislumbraba más allá que un deseo de maquillar un resultado, sin transmitir sensación alguna de que la situación pudiera ser revertida.

El séptimo juego, con 4-2 para Monfils, fue todo un calvario para el argentino, que a duras penas logró defender su saque y 4-3. Pero al resto, hacía rato que el argentino no ponía en dificultad a su oponente. Dos restos consecutivos sobre la malla pusieron el 5-3. El noveno juego comenzó con un smash de vértigo que el Schwank estrelló contra la red. Un resto profundo del francés, del que apenas logró separarse el rosarino, puso el primer punto de match para el galo. A la desesperada, caminando hacia la red, el argentino concluyó su andadura en Valencia, marrando largo una volea de revés y así el definitivo 6-3 para Monfils cuando se cumplían 1 hora y cinco minutos de juego.
 
En rueda de prensa, el francés nos ha hecho saber que sus sensaciones son buenas. Durante el final del encuentro se ha quejado de los reflejos de luces y sombras que provenían de los tragaluces del Ágora, dificultando la visibilidad en la parte derecha de la cancha.

 
Monfils se medirá en la siguiente ronda con Stanislas Wawrinka.
 

 
En segundo turno, el uruguayo Pablo Cuevas, de la previa, derrotó  al español Albert Ramos-Viñolas por 6-3, 6-4 en una hora y 27 minutos
 
El local fue sustituto a última hora del ruso Mijahil Youzhny, aquejado de problemas físicos.
 
 

Cuevas

Cuevas

 

El oriental exhibió toda su bravura desde el vamos y quebró en el segundo juego dominando cómodamente hasta colocarse 5-2.

La primera manga tomó un tanto frío al español. El uruguayo, dispuesto a no perder su oportunidad de hacer valer su mejor ranking, se destacó rápidamente hasta cerrar la manga al propio servicio por 6-3 en 29 minutos.
 
Mucho más entonado estuvo el bravo zurdo español en la segunda etapa. Con el pulso tomado al encuentro, Ramos Viñolas  puso las cosas muy difíciles al uruguayo y, todo pundonor, ha ofrecido una imagen excelente.

 

Mucho ha tenido que bregar Cuevas, especialmente en el larguísimo quinto juego, donde ambos contendientes brindaron lo mejor de su tenis antes de que a la séptima oportunidad de break, lograra el uruguayo el 3-2. Desde aquí hasta el final, ambos jugadores han defendido con solvencia su servicio, quizá con mayor comodidad el más experto Cuevas, que parecía fiarlo todo a la conservación del saque.

 
En el noveno juego, el suramericano tuvo dos puntos de partido, pero el español salió airoso del brete. Incluso el local se atrevió a amenazar el de su oponente en el décimo con un 15-30, pero por tres veces se ha topó su izquierda con la red, cediendo así la manga y el encuentro a Cuevas por 6-4.
 
Cuevas en octavos de medirá con Potito Starace.
 

 

 

 

 

 

Google Envíe el formulario de búsqueda

 


Tenis Iberoamericano

Artículos Entrevistas Nutrición Links Salud Técnica Torneos Editoriales