
MASTERS 1000 ROMA 2010
Notas: Eduardo Poza
3-5-10
Nadal coloso de Roma
logra su 5° título

El español
Rafael Nadal se coronó campeón del Masters 1000 de Roma tras vencer a su
compatriota David Ferrer por 7-5, 6-2 en un match que sufrió dos
interrupciones por lluvia.
Nadal volvió a ser
superior en otra final que manejó con firmeza, solidez e inteligencia y pese
a perjudicarle las interrupciones no se desenfocó dejando expresa nota que
desea volver por sus fueros para recuperar título en Roland Garros.

No fue la perfección
vista en Montecarlo pero al mallorquín le alcanza con jugar bien para ganar
partidos y títulos como este a tres sets.
El match comenzó bajo una
pertinaz garúa que se fue acrecentando con el desarrollo del juego. Los
primeros compases del juego mostraron al balear dominante y al valenciano
muy defensivo, atajando, tapando llegando con lo justo de punta a punta
jadeante. Mas el mallorquín no estaba fino con el resto y entonces todo se
nivelaba. Ferrer no fue el de los partidos anteriores pues el rival tampoco
era ni por asomo parecido a los que enfrentó. Tener a Nadal enfrente
intimida y al valenciano no se le vio seguro.
Se vislumbraba el quiebre
del manacorí, que logró en el quinto juego cinco puntos de rotura. El
valenciano los levantó con garra y gran entrega situándose 3-2. La lucha se
hizo encarnizada, con Ferrer multiplicándose, obrero con clavos y astillas.
La humedad del terreno de juego fue aumentando y la bola muy pesada
beneficiaba al alicantino. En el noveno juego, sacando el valenciano 40-15,
el duelo fue suspendido por la lluvia cuando se llevaban jugados 45 minutos.
Tras una hora de espera
volvió la acción y Ferrer cerró su juego colocándose 5-4. El balear empató
en 5 y al juego siguiente, tras varios errores del alicantino, Nadal quebró.
El manacorí sirvió, pero el valenciano con extrema derecha al rincón logró
punto de rompimiento. El mallorquín lo salvó con un gran saque abierto. Una
volea dio bola de set al balear. El alicantino restó largo y Nadal ganó el
set por 7-5 tras 67 minutos de juego.
Al comienzo de la segunda
manga, continuaron los errores en Ferrer que otorgó dos puntos de rotura a
su compatriota. El valenciano los salvó pero en el tercer juego volvió a dar
muestras de imprecisión quedando 0-40. Ferrer, con tesón, empató en 40 pero
luego el hostigamiento del mallorquín le dio su cuarta bola de quiebre en el
juego. Ferrer tiró largo un revés y así Nadal logró la rotura, 2-1. Entonces
volvió la lluvia y el duelo volvió a suspenderse.
Luego de una hora y 40
minutos la final continuó y Nadal conservó la diferencia colocándose 4-2.
Ferrer sacó y al cometer doble falta dio al balear dos bolas de break. El
alicantino falló desde el fondo y el manacorí quebró, colocándose 5-2. El
mallorquín se mostró muy seguro y con potente volea logró doble punto de
match. Ferrer tiró una devolución afuera y Nadal ganó el partido tras una
hora y 43 minutos.
Tras agradecer a todos y
en especial al público que soportó la lluvia, y su equipo el vencedor tuvo
palabras para su mamá Ana María pues en España se celebraba el día de las
madres.
"No está de más,
agradecerle todo lo que hace por mi", dijo el manacorí.
Nadal legó a su 17°
título de Masters 1000 igualando a Andre Agasi y dejando atrás a Roger
Federer que ostenta 16.
El balear logró su
segundo torneo en la temporada tras ganar en Montecarlo el mes pasado,
el 38° de su carrera y el 27° sobre arcilla.
Para David Ferrer la
alegría de haber llegado por primera vez a una final de Masters 1000 y el
consuelo de haber perdido con el mejor de todos en arcilla.
Sin objeciones ganó el
que mejor jugó en la semana. Toda la gloria para el balear que atesora así
su quinto título en Roma.
Nadal Coloso de Roma.
El español Rafael
Nadal se mostró contento por ganar por quinta vez el Masters 1.000 de Roma
y recordó que había anticipado que estaba en su nivel.
"Siempre se hace difícil
la espera en el vestuario, pero ya he vivido también algunas así antes, como
la de Soderling en Wimbledon, la final de allí contra Federer y alguna
además en Montecarlo",
"Hay que esperar el
momento y mantenerse con la cabeza fría". Reveló el español a la Televisión
Española.
Nadal recordó que pasó
antes de las victorias en Montecarlo y Roma "una época difícil".
"Dije que estaba al nivel
adecuado, y estas dos semanas lo prueban, han sido increíbles, ganando dos
torneos muy importantes. La de hoy ha sido una gran victoria, y hay que
felicitar a David (Ferrer), que ha hecho gran torneo y esta jugando a un
gran nivel".
"Hoy el día no
acompañaba. Desde el comienzo del partido la sensación no era perfecta, y el
rival en la final era el más complicado".
"En el primer set,
el problema real era el resto, con las manos flojas. Luego en el vestuario
lo corregí y al salir, intenté empuñar la raqueta más fuerte, y el partido
mejoró", reveló el campeón.
Singles - Final
[3] R Nadal (ESP) d [13] D Ferrer (ESP) 75 62
Dobles - Final
[2] B Bryan (USA) / M Bryan (USA) d J Isner (USA) / S Querrey (USA) 62 63
Rafael Nadal logró el pase a la final del Masters 1000
de Roma tras imponerse en la semifinal al letón Ernests Gulbis por 6-4,
3-6, 6-4, luego de 2 horas y 47 minutos de lucha y enfrentará a David Ferrer
en una final española.
Nadal confirmó su superioridad una vez más ante un
díscolo adversario, inmaduro, dando otra cátedra de suficiencia, pese a
mermar en el segundo set, triunfó claramente con un set final donde no
perdonó.
En el primer set, Nadal reinó con un comienzo abrumador donde
se llevó por delante a su rival, que arrancó temeroso y muy errático. Nadal
quebró y tras ganar su juego de saque se colocó 2-0. Continuó mucho mejor el
manacorí con Gulbis muy ido, sin ajustes, sin intimidar al español.
Recién en el cuarto juego, Gulbis esbozó profundidad e
intimidación al ver ciertas inconsistencias en la derecha del español, que
salvó una bola de rotura. El letón continuó flojo y dio dos bolas de quiebre
a su rival en el quinto juego que salvó con mucho trabajo. La inestabilidad
del letón no fue aprovechada por Nadal quien adoptó una postura pasiva. El
balear volvió a tener punto de rompimiento pero no aprovechó. El servicio,
siempre consistente del manacorí, le permitió jugar con serenidad y llegar
al 4-2.
En el séptimo juego continuó la neta superioridad del español
con el letón penando desde el fondo. Pero Nadal no supo aprovechar los
horrores que brindó su adversario y de este modo prolongó el transcurso del
set. Lo único que le dio rédito al letón durante el duelo fueron el drop de
revés, y algunos primeros servicios, muy poco para hacer peligrar al
mallorquín. Gulbis zafó sudando tinta china y 3-4.
Nadal no dio respiro al letón quien lució sumamente inferior
e impotente. Nadal dejó en cero a su rival situándose 5-3 y luego, tras
salvar dos bolas de quiebre, con el letón tirando por tirar, concretó
ganando la manga por 6-4 en 58 minutos. El capítulo arrojó 22 errores no
forzados para Gulbis y tan solo 8 para el manacorí.
El segundo set fue el peor que jugó Nadal en la temporada.
Sorprendió la baja pues la manga inicial pudo haber sido más abultada para
el español. Mal con su servicio, sin aceleración en sus golpes y dando
demasiadas ventajas al letón, que sin brillar, supo tomar en parte lo que
otorgaba el balear.
Gulbis quebró en el segundo juego y con trabajo escaló a 3-0.
Nadal, tal cual lo dicho, no tuvo peso en su juego y Gulbis con trabajo
irregular tuvo que luchar duro en el quinto juego levantando un punto de
rotura. Gulbis luchando, tras servir firme llegó a 5-2. El octavo juego fue
una bisagra en el juego de Nadal. Sufrió, pero se defendió con uñas y
dientes. El balear salvó un punto de set y terminó con una formidable
derecha paralela colocándose 5-3. Ese juego le devolvió la memoria de la
semana y a partir de allí, pese a que en el juego siguiente, Gulbis ganó la
manga por 6-3 ajustadamente, el español recuperó su gran juego.
En el tercer set, Nadal volvió a marcar diferencias al
recuperar la profundidad de su derecha y mandar desde la base. Solo el
servicio rescataba al letón que padecía los embates agresivos del español.
El andar del balear creció y creció y a Gulbis se le hacían insostenibles
los peloteos desde la base. En el sexto juego el letón quedó 0-40. Con más
garra que buen tenis, Gulbis levantó las tres bolas de rotura, y otra más
que el español desaprovechó pero no dejó sensación de poder sostenerse por
mucho tiempo más. En el octavo juego una pésima derecha del letón dejada en
la malla dio otro punto de rotura al balear. Nadal tiró una devolución
apenas afuera y Gulbis volvió a salvarse. Agonizaba el letón...
Así fue como en el décimo juego volvió a la carga el español,
brioso, jerarca, imponente y muy temido por su rival. Con errores ingenuos,
desequilibrado, arrebatado, Gulbis quedó 0-30. Nadal se relamía y el letón
al mandar una derecha muy afuera dejó al español con tres puntos de partido.
Un revés del letón afuera dio el triunfo a Nadal.
El mallorquín inició un enloquecido festejo que solo culminó
cuando estampó su firma en la cámara de televisión.
Gran tarea de Nadal, que salvo el bache del segundo set
dominó a su rival y concretó una nueva victoria sobre arcilla.
El letón mostró inmadurez y una temeridad que su entrenador,
el argentino Hernán Gumy deberá moderar pues 56 errores no forzados son
demasiado, pese a los 50 tiros ganadores que produjo ante el español.
Nadal buscará su quinto cetro en Roma en su quinta final en
los últimos seis años.
David Ferrer derrotó a Fernando Verdasco por 7-5, 6-3,
en el primer match de la jornada.
Tras un comienzo de terror, el valenciano fue fiel a su
estilo de casco y bayoneta recuperando su juego ante un rival que se fue
apagando física y mentalmente.
En la primera manga, luego de un comienzo igualado, Ferrer
sacando en la tercera etapa, cometió dos errores desde el fondo que le
costaron el juego. Siguió equivocándose el alicantino que dio tres bolas de
rotura al madrileño. Ferrer salvó una, pero falló un revés y así Verdasco se
colocó 4-1.
Verdasco en el séptimo juego no tuvo precisión y cedió su
servicio. El match a estas alturas era de pobreza franciscana. Ferrer
comenzó a sentir la bola y de estar casi en boceto pasó a ser un cuadro de
exposición. El valenciano se fue adueñando del duelo, mejoró sus servicios,
elevó la puntería de su derecha y el madrileño se fue apagando. Verdasco
abundó en errores no forzados y el alicantino, ya dominante, tuvo doble
punto de quiebre cuando el madrileño sacaba para manga. Una doble falta de
Verdasco dio la rotura al valenciano que empató en 5 y muy seguro se colocó
6-5 tras ganar su juego de saque. Metido en el partido, muy atento el
valenciano contrastaba con la figura cansina del madrileño que al fallar por
mucho una derecha dio bola de set. Un revés largo de Verdasco dio la manga
por 7-5 a Ferrer en 48 minutos.
En el segundo set, Verdasco lucía consumido, las 3 horas y 17
minutos ante Djokovic en la víspera se le notaron y mucho. Sabiamente Ferrer
puso a correr a su adversario que en esa instancia fallaba por doquier.
En el segundo juego, los latigazos del valenciano dejaron
desnudo al madrileño. Verdasco mandó feo una derecha a la malla y quedó
0-40. Ferrer quebró fácil al enganchar su adversario una derecha. Con
arrestos pero muy estático en la pista, de inmediato el madrileño logró
quebrar ante algunas dudas del alicantino. Volvió a quedar al siguiente
juego 0-40 Verdasco y luego de levantar dos puntos de rotura cedió su
servicio con otro error desde la base. Lo que siguió fue el coraje del
madrileño muy agotado y Ferrer logró la victoria con una poderosa volea.
Rafael Nadal y David Ferrer disputarán la primera final española en los 80
años de historia del torneo de Roma.
Pese a que en el pasado España ostenta 10 campeones, nunca
desde 1930 hubo una final entre españoles.
El balear lleva ventaja de 10-3 en los enfrentamientos con el
valenciano.
Los tres certámenes disputados en arcilla fueron para
españoles, en Montecarlo triunfó Nadal, en Barcelona Verdasco y en Roma,
será Nadal o Ferrer el campeón.
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