Porque tú también
eres un ser 'animado' y 'animante'. Tienes tu propia y reputadísima
personalidad, diferenciada de los que te hacen real, de los que te
sacan a la luz cada día, con enorme esfuerzo, a ratitos, cuando
pueden, cuando les dejan...
Y llegas al corazón
de todos: unos pocos al principio, esos incondicionales suscriptores
en Yahoo Groups, muchos más con el tiempo, fieles paseantes por la web
que gustan de esa incomparable simbiosis de crónicas y fotos de
imposible superación.
Y en incesante
movimiento aterrizas ahora felizmente en el estimulante mundo de las
redes sociales para tener más y más amigos. Pero cualquiera que sea el
vestido que te pongas, aquél más tradicional, ahora éste más novedoso,
¡cuánta personalidad destilas, cuánto de singular, de irrepetible en tu
incesante devenir por el periodismo tenístico!
Alejandro Olmedo Zumarán
Muchos estarán en desacuerdo con mi
opinión, pero el tenis actual me deja un sabor amargo y muchos
interrogantes para los que no encuentro respuesta.
Siempre supimos que las mujeres
jugaban menos que los hombres, a pesar de esto tuvimos inolvidables y
grandes estrellas que nos deleitaban como Margaret Smith de Court,
Billy Jean King, Martina Navratilova, Cris Evert, Steffi Graf, Mónica
Seles, Arantxa Sánchez Vicario, Gabriela Sabatini y otras que no
nombro por razones de espacio. Pero en la actualidad el tenis femenino
se ha convertido en una sucesión de jugadoras que aparecen y
desaparecen como una estrella fugaz o un rayo de luz, hasta son
capaces de ganar un Grand Slam y al poco tiempo no ganar más de dos
juegos en el mismo Major. En muchas ocasiones las lesiones producto
del entrenamiento indebido a edades en las cuales no se debe forzar el
físico de las niñas o niños hace que a los veinte años estos niños
padezcan lesiones crónicas impidiendo desplegar su juego. En otras la
psiquis y mente del tenista ha sido tan maltratada a edades que
debieran estar jugando con las muñecas que cuando llegan a la
adolescencia se "les quemó la cabeza" como dicen los jóvenes hoy en
día. Hay tenistas cuya cabeza está quemada y no pueden resistir entrar
a jugar un partido de un torneo ATP O WTA y esto no es privativo del
tenis femenino, en el masculino tenemos ejemplos y en la Argentina
varios, Guillermo Coria, Gastón Gaudio, en mujeres Ana Ivanovic, Maria
Sharapova, Anna Kournikova, etc.

¿Qué ocurrió con estos jugadores
que llegaron al top ten y luego desaparecieron tan abruptamente y
nunca pudieron volver a su nivel?
Entrenadores que no están
capacitados que ven en el jugador una rentabilidad futura y la
posibilidad de alcanzar una fama como tales sumado a esto un entorno
familiar que sueña con visitar los palcos de los grandes torneos,
beber champagne y sacarse la foto en la Torre Eiffel presionan a
chicos que no están preparados para enfrentar lo que les espera cuando
alcancen el top del tenis profesional. Creo que las distintas
federaciones debieran organizar programas idóneos que eduquen a los
jugadores para asimilar lo que vivirán cuando lleguen a ser grandes
jugadores y sepan cómo desenvolverse en el circuito y evitar ser
presas de las presiones.
Tomemos el ejemplo de quién sale
segundo en un Grand Slam es mirado hoy como un "Pecho Frío" o un
"Perdedor". Salir subcampeón en la actualidad es una deshonra, los
perdedores lloran, los ganadores también porque es tan grande la
presión que luego del match final ambos contendientes lloran, uno
porque perdió y el otro porque está exhausto de la presión que soportó
durante las dos semanas previas. Esto no era así décadas atrás, ahora
el circuito con una cantidad de torneos abrumadora, hay dos o tres ATP
por semana más los Challengers y Futures, en WTA no es así pero en la
ATP este coctel ha provocado un presente tan incierto en el tenis
masculino con lesiones al por mayor y "cabezas quemadas".
Sea por una causa o por otra el
tenis no pasa por un momento positivo. Sí veo como algo positivo el
arribo a la final de Francesca Schiavonne y Samantha Stosur. la
ganadora con 29 años y la finalista con 28 años. Desmitificando este
dogma creado. por vaya a saber quién. de que si las mujeres a los 15
años no están jugando WTA y entre las 200 primeras no tendrán
posibilidad alguna de sobresalir como tenistas. En esto también creo
que muchos se equivocan y no hacen más que producir jugadoras de corta
duración en vez de formarlas para una larga carrera y prepararlas para
que a otra edad entren en el grupo de las mejores, pero
desgraciadamente se sostiene que si a los quince años no juega top 200
en WTA no habrá posibilidad alguna para ellas, esto precisamente es lo
que han refutado en Roland Garros, la simpática campeona Francesca
Schiavone y la correcta Samantha Stosur. Y entonces se puede llegar al
top a otras edades y no solo a la que las chicas están soñando con su
fiesta de quince años.
En cuanto a los hombres, vimos que
jugadores que ya han dado o llegado a su máximo nivel como Juan Carlos
Ferrero ex número 1 y Campeón de Roland Garros o David Ferrer, ex top
5, han tomado protagonismo nuevamente, incluso el argentino Juan Chela con 30
años, ha ganado un ATP este año.
Estos casos son distintos a los que
cité de las mujeres, porque es lógico que un jugador que ya ganó Grand
Slam o estuvo en los primeros planos, cuando llega a los treinta o
veintiocho años comience a declinar su nivel, salvo excepciones como
las de Andre Agassi u otras pocas. El tenis masculino nos mostró este
año un Roland Garros con un Roger Federer en un nivel muy pobre, sin
piernas, sin drive, como encaprichado en no querer retroceder ni
desplazarse hacia los costados y los resultados fueron negativos en la
gira de polvo de ladrillo salvo en el Master 1000 de Madrid donde el
suizo llegó a la final. Rafael Nadal mostró su estirpe en la tierra
colorada y nuevamente ganó todo, pero no tuvo rivales, igualmente el
comienzo del año no había sido feliz para él, veremos si el nivel de
la tierra batida se extiende ahora a las otras superficies. Pareciera
que sus lesiones crónicas y casi incurables como se decía meses atrás,
hasta anunciaron que sus rodillas era las de un hombre 39 años,
desaparecieron misteriosamente y son las de un chico de 24 años con
mucha potencia, casi inigualable.
Detrás de Rafa y Roger no hay
mucho, el escocés Andy Murray parece haber bajado de nivel y a pesar
de que muchos lo nombraban como el Nastase moderno y que se iba a
cansar de ganar Grand Slams, por ahora este augurio parece lejano.
Novak Djokovic cambió su servicio y no se encuentra con su juego, Juan
Martín del Potro, operado de la muñeca izquierda, es una incógnita,
pero lo aguardamos con ansiedad esperando que recupere el gran nivel
que mostró en el Abierto de Estados Unidos el año pasado.
Es de esperar que las figuras ya
consolidadas terminen de despegar, como el croata Marin Cilic, y
aparezcan otras nuevas que hagan volver el esplendor de otrora a ambos
circuitos.