EL HUEVO

 

 

Huevo

¿Es el huevo un alimento tan peligroso como creemos?
Categorías
Sepamos diferenciar entre un huevo fresco y uno refrigerado
Alteraciones antes y después de la puesta

 
 ¿Es el huevo un alimento tan peligroso como creemos?


El huevo es un alimento muy completo ya que es rico en proteínas, hidratos de carbono y lípidos (grasas). La parte mas rica en lípidos es en la yema, además en esta encontramos vitaminas liposolubles. En la clara también podemos encontrar   vitaminas como la vitamina B2.

A pesar de la mala fama que tiene el huevo por estar implicado en numerosas infecciones alimentarias es importante que sepamos que el huevo antes de la puesta es prácticamente estéril. Las infecciones antes de la puesta se deben a infecciones en los ovarios de las gallinas por distintos microorganismos entre los que se encuentra: Salmonella o Saureus. Hoy en día las gallinas están sometidas a rigurosos controles y el porcentaje de huevos infectado por esta vía son prácticamente nulos. Otra vía de infección antes de la puesta puede ser a través de la cloaca, pero igualmente es muy poco frecuente.

La contaminación del huevo se produce principalmente tras la puesta. La cáscara del huevo es porosa, por lo que a través de esos poros podrían pasar microorganismos, y digo podría porque en la cáscara existen distintos mecanismo de defensa para evitar esto, existen desde distintas capas protectoras hasta sustancias antimicrobianas. Además aunque penetraran en el huevo a través de la cáscara en la clara existen numerosas sustancias para inhibir la proliferación de microorganismos.


Por todo ello podemos decir que el huevo es un alimento muy seguro, el problema esta cuando realizamos una mala manipulación y unas prácticas culinarias totalmente antihigiénicas.

Para evitar infecciones al consumir huevos es importante tener en cuenta una serie de consejos enormemente sencillos:

 Categorias

Cuando vamos a comprar huevos vemos que existen los de categoría A y los de categoría B.
Los primeros (categoría A) se denominan huevos frescos, estos huevos no han sido limpiados, lavados o conservados (refrigerados). Es importante que sepamos que para que un huevo se considere fresco no ha podido ser conservado en refrigeración antes de su venta, por ello cuando vamos a comprar huevos frescos no los encontramos en la zona de alimentos refrigerados sino almacenados a temperatura ambiente, una vez vendidos si se han de conservar en frío, para prolongar con ello su vida útil. Se exige que la cascara esté perfectamente limpia (por ello no se lavan), la clara ha de tener consistencia gelatinosa y la yema ha de estar colocada perfectamente.
Dentro de esta categoría (A) pueden ser EXTRA, estos son huevos que son recogidos y llevados al supermercado en el mismo día.
Dentro de esta categoría se distinguen según peso los siguientes tipos:

Los huevos de la categoría B pueden ser huevos de la categoría A que presentan una cáscara sucia y/o clara no gelatinosa y/o yema en una incorrecta posición. En esta categoría también se incluyen huevos que han sido conservados.Ir arriba

 Sepamos diferenciar entre un huevo fresco y uno refrigerado

Una pregunta que nos solemos hacer con frecuencia es como distinguir entre un huevo fresco y uno conservado. Las diferencias a simple vista son varias:

 Alteraciones antes y después de la puesta

Por último debemos de saber que los huevos pueden sufrir distintas alteraciones antes de la puesta:

Microbianas: comentadas anteriormente.

Coloraciones-cuerpos extraños:

Alteraciones de la cáscara.

Alteraciones en yema y/o clara.

Las alteraciones después de la puesta pueden ser:

De origen bacteriano, principalmente putrefacciones que dan distintos colores (blanca, roja, negra y verde) y olores repugnantes.

De origen fúngico (poco frecuentes).

 


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