FORMACIÓN Y DESARROLLO FÍSICO DEL TENISTA
Prof. Jorge Rodríguez*
Si tenemos en cuenta cuales son los requerimientos físicos que el jugador de
alta competencia necesita en el tenis de hoy, veremos que durante su formación y
desarrollo físico hay varios factores a considerar.
En este proceso a largo plazo que se inicia cuando el niño ingresa a una escuela
infantil de tenis podemos reconocer tres grandes momentos:
Iniciación deportiva
Especialización
Máximo rendimiento
Los objetivos en un primer momento están orientados a crear condiciones
generales y especiales para lograr el más alto rendimiento en el futuro.
¿Cuándo empezar?
Para la formación de un jugador de competencia se requieren no menos de ocho
años. Todo lo que no se haga en edades tempranas seguramente deberá hacerse en
otros momentos, pero tal vez las condiciones no serán las ideales.
Recuerdo que en una charla de entrenadores del circuito COSAT me preguntaron como se podía continuar con el trabajo físico en una gira tan extensa.
Considero que el jugador que comienza a competir en este nivel tiene que haber iniciado anteriormente un trabajo de formación física importante pues esta gira ya supone un esfuerzo muy grande para los jóvenes jugadores y el programa de actividades en gira difiere mucho de lo que habitualmente se realiza en sus lugares de entrenamiento, mas aún si se trata de jugadores en etapas de desarrollo, en este caso cada entrenador deberá establecer prioridades y con criterio deberá programar el año competitivo de cada jugador.
Sabemos por experiencias de muchos que acelerar los procesos
para lograr títulos en competencias juveniles no es garantía para el futuro. El
trabajo físico requiere de tiempos que acompañan al crecimiento evolutivo y al
desarrollo biológico de los jóvenes.
Preparación física en etapas formativas
Sabemos que el jugador de tenis requiere de capacidades y habilidades
perceptivo-motoras. Trabajaremos entonces en psicomotricidad que es la educación
del control mental de la expresión motora. Mediante su desarrollo se intenta
obtener una organización de forma consciente y constante sobre las necesidades
del cuerpo.
El objetivo es lograr el estímulo permanente de los sentidos y
la elaboración de un correcto esquema corporal.
Desarrollo de la estructura temporal-objetal-espacial
Un tema a tratarse con atención es el relacionado con los desplazamientos,
buscando variedad en direcciones, sentidos, alturas, etc.
La preparación física debe ser multidiciplnaria a través de un trabajo conjunto,
teniendo en cuenta lo psicosensorial y nervioso en relación a la toma de
decisiones y resolución rápida de situaciones, lo volitivo-actitudinal y lo
relacionado con el desarrollo de las cualidades físicas, fuerza, resistencia,
velocidad, potencia, flexibilidad y coordinación.
El desarrollo de la coordinación dinámica general, de la coordinación
segmentaria, de la coordinación viso-motora y del desarrollo del equilibrio
estático y dinámico, se convierten en trabajos prioritarios en las etapas
formativas. En un plano superior podremos trabajar las cualidades coordinativas
para el desarrollo de la capacidad de diferenciación, acoplamiento, orientación,
cambio y ritmización.
¿Nuestros jugadores se forman físicamente en igualdad de oportunidades?
Con solo ver de donde surgen nuestras principales figuras, podremos responder a
esta inquietud. Coria, Nalbandian, Puerta, Zabaleta, Calleri, son algunos
ejemplos. El jugador del interior del país se destaca en mayor proporción a los
de la Capital, mientras ellos suben sierras, saltan entre las piedras de los
arroyos, trepan a los árboles o simplemente van en bicicleta a sus
entrenamientos, nuestros chicos viven otra realidad.
En la ciudad de Buenos Aires nos hemos quedado sin potreros hace bastante tiempo, el trabajo físico a nivel escolar es deficiente, los lugares de entrenamiento quedan muy lejos y los juegos electrónicos ocupan un tiempo importante en la recreación de los jóvenes, todo influye para que las habilidades y destrezas físicas queden postergadas.
Mi experiencia personal con Marcelo Charpentier merece una reflexión. El "Chapu" desde chico se perfilaba como un jugador de futuro pero no tenia buenos resultados, su crecimiento era lento. Cuando tomé contacto con él a los 16 años pude comprobar que nunca había hecho preparación física. Propuse un trabajo muy intenso a partir de una pre-temporada. Se inició un proceso interesante que tuvo un resultado altamente positivo, en ese primer año Campeón Nacional, al año siguiente subcampeón de la copa Bonfiglio en Italia y Campeón del Orange Bowl de juveniles.
Considero que el trabajo físico en el jugador de tenis debe ser trabajado con criterio desde edades formativas, estoy seguro que de ser así tendríamos muchos más jugadores en el primer plano mundial. También sería interesante evaluar la condición física de los jugadores con proyección para luego ser observados y no que solo se vea el lugar del ranking que ocupan.
*Nuestro columnista es preparador físico de tenistas
argentinos como Martín Rodríguez, Diego Moyano, Mariano Hood, Sebastián Decoud,
Mariano Puerta, Marcelo Charpentier, entre otros
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