EL CORAZÓN
El corazón es el motor del cuerpo. Un músculo encargado de bombear la sangre por todo el organismo. Como si de un bailarín se tratara, el corazón depende del ritmo, de la elasticidad y de la agilidad para representar bien su papel y recibir los aplausos del público. Es el ritmo demasiado cadencioso el causante de una enfermedad que afecta a decenas de miles de personas cada año: la insuficiencia cardiaca.
El corazón es una potente bomba que bombea la sangre suficiente para atender a las necesidades del organismo. En la mayoría de las personas, el corazón realiza esta función latiendo alrededor de 60 a 70 veces por minuto, en situación de reposo, durante toda la vida de la persona.
En ocasiones, después de una lesión del corazón causada por una enfermedad (como ocurre después de un ataque cardíaco, una infección vírica o algunas otras enfermedades), esta acción de bombeo puede debilitarse. El corazón es entonces incapaz de suministrar sangre suficiente para cubrir las necesidades del organismo y surge una insuficiencia cardiaca.
Magnus Norman, (ex-top ten) operado del corazón en el ´98
¿Cómo funciona el corazón?
La sangre entra en el lado izquierdo del corazón procedente de los pulmones, donde se ha "recargado" de oxígeno.
A continuación, la sangre se bombea a todo el organismo y transporta nutrientes y oxígeno a todos los tejidos del organismo, y también sustancias de desecho al hígado y los riñones para su excreción. Después vuelve al lado derecho del corazón para ser bombeada de nuevo a los pulmones y cargarse otra vez de oxígeno.
|
Las personas que padecen insuficiencia cardiaca casi siempre mejoran al combinar cambios del estilo de vida y una medicación. Su médico seleccionará el tratamiento más apropiado para usted y procurará eliminar el exceso de líquido que causa la hinchazón de pies y tobillos, lo que también permite respirar con más facilidad. Para mejorar la circulación sanguínea es habitual recetar fármacos que ensanchan las arterias, lo que permite un flujo de sangre más fácil y reduce el trabajo a que se ve sometido el corazón.
|
Escapar de la sal
En los pacientes con insuficiencia cardiaca leve se puede obtener una considerable mejoría de los síntomas simplemente reduciendo la ingestión de sodio, sobre todo si esta medida se acompaña de periodos de reposo físico. Una dieta normal contiene de 6 a 10 gramos de cloruro sódico; esta cantidad se puede reducir a la mitad simplemente eliminando los alimentos ricos en sal y quitando el salero de la mesa. Una disminución de esta cantidad aproximadamente a la cuarta parte de lo normal puede lograrse si, además, se omite la sal al cocinar.
En los pacientes con insuficiencia cardiaca grave, en los que la ingestión de cloruro sódico debe reducirse a 500 y 1000 miligramos hay que eliminar la leche, el queso, el pan, los cereales, las verduras y sopas preparadas, algunos tipos de fiambre de carne con sal y determinados vegetales frescos, entre ellos las espinacas, el apio y la remolacha. Se permiten diversas frutas frescas, verduras, leche y pan especialmente elaborados y sustitutos de la sal. La ingestión de agua no debe restringiese salvo en los casos más graves de insuficiencia cardiaca.
También se debe atender al contenido calórico de la dieta. Las calorías se deben restringir en los enfermos obesos con insuficiencia cardiaca. Por otro lado, en los pacientes con insuficiencia cardiaca grave y caquexia cardiaca, se debe mantener, en la medida de lo posible, la ingesta de nutrientes y evitar las deficiencias calóricas y vitamínicas.
El tratamiento de la insuficiencia cardiaca comprende reposo, oxigenación, corrección de las arritmias, medidas para mejorar la contractilidad miocárdica, diuresis y reducción de la precarga y de la postcarga.
|
|
Son también frecuentes la palidez y la diaforesis. El pulso puede ser filiforme y en ocasiones es difícil medir la presión arterial. Los movimientos respiratorios son laboriosos.
Artículos Entrevistas Nutrición Links Salud Técnica Torneos ¡Bola!