US Open ´08:

 

 
US OPEN 2010
 
Notas: Eduardo Poza
 
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11-9-10
 
 
Djokovic logró la final venciendo a Federer en memorable match

 
Djokovic
 
El serbio Novak Djokovic logró por segunda vez en su carrera la final de US Open tras salvar dos puntos de partido y derrotar a Roger Federer por 5-7, 6-1, 5-7, 6-2, 7-5 en un memorable match de 3 horas y 44 minutos de duración.

Djokovic tuvo coraje, fue creciendo con las horas, supo ser claro para superar la adversidad y culminó siendo además más seguro que el consagrado suizo.
 
 
 
 
 

En el primer set, en el segundo juego, el suizo salvó dos bolas de break y al siguiente dispuso de una que desaprovechó con el serbio intermitente con su servicio. La toreada entonces comenzó y acabaría tras varias horas de cuernos y polvareda.

En el sexto juego, Djokovic presionó y logró triple bola de rotura. El suizo salvó dos, pero una volea exacta dio el quiebre al belgradense. Mas el suizo no dejó que su rival se acomodara y logró de inmediato rompimiento para luego con su saque situarse 4-4. El duelo, jugado a altísima velocidad y precisión, cautivó a la afición que en el undécimo juego celebró triple punto de rompimiento para el helvético. Djokovic tiró largo y el suizo quebró, 6-5. Un buen saque dio al basiliense doble punto de manga. Un gran resto de Djokovic puso el 40-30, mas una volea con top dio el set a Federer por 7-5.
La lucha era mucha y el tenis del que todos veneran. Espectáculo de luces y de contrastes.

En el segundo set, de comienzo igualado, Federer tuvo mucho trabajo con el serbio hecho amenaza, y pasó de 40-15 a perder su servicio. Djokovic escaló a 3-0, luego a 4-1. El suizo se mostró errático en el sexto juego y tras dos errores, dio bola de rotura a su rival. Federer dejó un revés  en el tejido y así Novak quebró. Con seguridad y decisión, Djokovic sacó y ganó por 6-1 la manga ante una floja devolución de revés del suizo.

En el tercer set, Federer recuperó la memoria y con finas pinceladas de talento logró levemente primar sobre su oponente, apenas lo suficiente para marcar mínima diferencia en otro set parejo y muy bien jugado por ambos. Finalmente, y con mucha labor oriental, el helvético logró quebrar el saque de su adversario en el duodécimo juego. Djokovic sirvió y el suizo con dos magníficos reveses logró triple punto de manga. Federer entonces con violentas derechas puso error en el serbio y así ganó la tercera etapa por 7-5.

La cuarta manga fue de furia y temple. Armados hasta los dientes ambos pretendientes al triunfo desbocaron, amarraron, intimidaron y jugaron para el recuerdo. Federer en el comienzo implacable jugando profundo y Djokovic raudo como nadie en el certamen y con magnífica regularidad. Los dos se amenazaron, los dos se partieron por el juego y hubo altas, maravillosas, lúcidas y lucidas jugadas.

El suizo comenzó a fallar con su revés, algo que no había mostrado en el torneo pero que le venía dando disgustos varios en la temporada. La derecha del balcánico creció y fue incendiaria sacándolo al suizo de equilibrio y obligándole a correr por doquier. La derecha del balcánico quemó los campos majestuosos del monarca desplazado y le fue condenando a continuar en el forzado exilio, cada vez más lejano. Sabido es que el basiliense no es de los que más les guste cabalgar y menos arar. Más Djokovic lo fue conmoviendo, lo fue obligando a defender más de la cuenta. Hasta ganó el serbio varios duelos en la red. Un gran passing cruzado de revés dio al balcánico el quiebre en el tercer juego. Djokovic no ofreció vulnerabilidad, en cambio Roger tuvo desajustes en su derecha que por cierto planeó demasiado. Djokovic volvió a quebrar en el quinto juego cuando pasó con astucia a su rival en la malla ante un cierre equivocado. El balcánico, todo vestido en túnica sacerdotal, sabio ante el gran profeta. No se salió ni de cauce ni de su persistencia. La derecha del serbio fue determinante y no falló como la del suizo. Djokovic, en un set de tarea brillante ganó por 6-2 con un formidable derechazo cruzado que dejó parado al helvético.

El quinto set fue de bandera roja. Camino espinoso para ambos, cortes, heridas y fortaleza en ambos. Federer, no olvidó allí su apergaminado título de noble de todas las comarcas. El suizo, aquel de las conquistas que asombraron a los reinos conquistados elevó su estandarte. Federer mostró clase en la red y rapidez para volear ante formidables envíos de su adversario. Djokovic demostró el progreso con un servicio que le tuvo a mal traer en gran parte de la temporada. El suizo estuvo tenso. Djokovic lo obligó a no poderse nunca relajar y encima el estigma tapiado con un 6-1 y un 6-2 en una semifinal de Gran Slam.

Ambos se esforzaron por ser precisos y definitorios pues del otro lado había premura, urgencia y puntería para definir. En el séptimo juego, Federer tuvo que ser laborioso, tenaz y cauto con el serbio enfadado en derechas fastuosas y firme muy firme.

Ovaciones bajaron del gran coliseo. Las gentes se elevaban, manos como aleteos de palomas vivas y por el cielo más que nunca. Colosal fue la lidia y Roger logró en un largo juego colocarse 4-3. Luego el serbio empató en 4 y Federer con sudor, enfoque y dedicación se situó 5-4.
Fue un quinto set increíble de los mejores de la historia del certamen.

El belgradense falló al servicio y tras duro hostigamiento del suizo dio dos bolas de match. Algarabía en las gradas, expectación, tensión de fino hilo. Con 15-40, el balcánico salvó la primera bola tras pasear al suizo por todos los rincones de la cancha. Con fulmínea derecha cruzada Djokovic empató en 40. Como si ello fuera poco otro winner abierto de derecha dejó a Federer arando en el piso. Finalmente, Djokovic, tras salir de otro par de igualdades y empató en 5. Consternado el helvético, perdió confianza ante la oportunidad perdida. El basiliense muy perseguido por Djokovic, marró una derecha que casi no bajó y el serbio tuvo bola de break. Federer falló otra vez una derecha y se fue enfadado a su silla. El serbio sacó y el enojo que mencionáramos se hizo furia en tiros en el suizo. El serbio quedó 0-30, aumentando el drama. Pero con gran temple, Djokovic levantó y se levantó la multitud en el estadio. Rojas las gargantas, púnicas las manos, 30-30 y Federer tuvo bola de rotura cuando falló su rival. Mas el basiliense mandó afuera una derecha, y luego otra más que dio al  serbio punto de match. 22 veces pasaron la bola en 30 segundos de palo y palo hasta que el suizo la tiró afuera, para variar, de derecha. Djokovic festejó con ritual sagrado. Se persignó y luego se arrodilló hasta besar el asfalto.

“Diez minutos atrás estaba viéndome como el perdedor de este match, pero ahora, sinceramente, ni sé como pude darle la vuelta. Estoy feliz de llegar a mi segunda final en Nueva York", dijo Nole tras triunfar.

El serbio, tras caer con Federer en a final de 2007 intentará esta vez, también ante un número uno, Rafael Nadal, la hazaña.
 
 

 
 
Nadal llega fácil a la final soñada

 
 
Nadal
 
 
El español Rafael Nadal logró  su primera final en el US Open tras imponerse fácilmente al ruso Mikhail Youzhny por 6-2, 6-3, 6-4, en dos horas y 14 minutos.
Nadal ya está en la final que más deseaba, aquella que le puede dar el título de Grand Slam que le falta.

Fue, tal cual se esperaba un triunfo sencillo, casi de primera ronda con un rival, agotado, que salió perdido y que siempre obró a favor de la causa del español más famoso.
 
 
 
 
 
 

La primera manga donde Nadal hizo lo que quiso no fue de aquellas que se recordarán. El español quebró en el cuarto juego. El ruso no entró nunca en el juego y Nadal con otra rotura ganó la manga por 6-2.

En el segundo set, Youzhny se fue acostumbrando al devenir de los envíos furtivos del mallorquín y logró cierto equilibrio. Pero cuando el español decidió apurar, le dejó coloreados el fundillo al moscovita de le venia que esta vez no fue.

Nadal quebró en el octavo juego. Ese que es fatal cuando uno saca pues al siguiente le sacan para sacarle del mapa. El mallorquín sacó y se llevó el segundo parcial por 6-3.

En la tercera manga el inevitable final se vislumbró cuando el español quebró en el tercer juego tras una derecha ancha del ruso. Pero hubo que esperar unos minutos más pues el manacorí cedió su servicio en el octavo juego. Mas solo fue la mejoría previa al féretro. El ruso no pudo con su propia estampa, por entonces carcomida por los gusanos trepidando por las heridas del balear. Youzhny realizó una doble falta dando bola de rotura al español. El moscovita la salvó pero una volea de revés mal parida dio otra pelota de rotura al chaval de la bella isla. Nadal rompió el saque de su adversario con un zurdazo cruzado que todavía busca y en vídeo de alta definición el ruso. Nada esta vez. Nada, ni viento, ni sombras, ni sol, ni enemigo. Nada se opuso al triunfo y al pase a la final soñada.

"Para mí es un sueño. Voy a jugar por primera vez una final aquí, en la pista central más grande del mundo".

"Lo he intentado durante muchos años. Así que ahora, después de mucho trabajo, aquí estoy. Estoy feliz por eso", dijo un sonriente Nadal a pie de pista.

Nadal está ante la oportunidad de su vida en Flushing Meadows. No tuvo casi tarea en estas dos semanas. Llega más descansado que su rival, Novak Djokovic y si triunfa será el séptimo tenista en la historia en ganar los cuatro títulos de Grand Slam, y el primero en el mismo año desde Rod Laver en 1969.

Novak Djokovic tras su gran triunfo ante Roger Federer buscará también por primera vez alzarse con el cetro tras perder la final con Roger en 2007.

El serbio ha jugado un gran tenis en estos días y está muy afinado, pese al cansancio mayor al del manacorí.

Ya se siente el estampido. Ya están todos esperando. Ya falta menos. Para que venga el nuevo monarca de la ciudad de pecados…
 
 
 

Singles - Semifinales

[1] R Nadal (ESP) d [12] M Youzhny (RUS) 62 63 64

[3] N Djokovic (SRB) d [2] R Federer (SUI) 57 61 57 62 75

 

 
 
 

 

 
10-8-10
 
Clijsters y Zvonareva en la final

 

 
 
 
 
Kim Clijsters y Vera Zvonareva disputarán la final femenina del US Open tras salir ambas victoriosas en la tarde del viernes en New York.
 
En un electrizante match, Kim Clisters, segunda favorita, superó a la local Venus Williams por 4-6, 7-6(2) y 6-4, en 2 horas y 23 minutos.

Clijsters, que logró así su 20ª victoria consecutiva en el torneo, alcanzó su tercera final consecutiva tras las logradas en 2005 y 2009.
 
 
 
 
 
 

 
La belga no las tuvo tan fáciles como en su último encuentro y también final este año en Miami donde venciera a la negra por 6-2 y 6-1, pero demostró sus agallas cuando parecía que todo discurría hacia Williams. Clijsters demostró su buena técnica cuando la necesitó.
 
El primer set fue parejo con menos viento en la pista que en la víspera pero con algunas ráfagas intrusas que aumentaron los errores no forzados en las dos contendientes.
 
En el séptimo juego, la belga enfrentó a una Venus persistente. Williams enfrascó a su rival con determinantes envíos semiplanos hasta que logró su objetivo: quebrar. Venus no mostró bajones como en duelos previos de la semana y ganó la manga por 6-4 tras 35 minutos de juego. La belga cedía por entonces su primer set en el certamen.
 
El segundo set tuvo vaivenes. Por momentos Venus parecía la uno de siempre y por momentos Kim se insinuaba como la mejor de todas. Tras quebrar en el segundo juego, Clijsters jugó formidable pero al llegar el quinto juego, se enterró con numerosos errores. Venus consiguió el rompimiento cuando la belga falló terriblemente un smash. Mas al juego siguiente la que abundó en errores fue la americana que mandar afuera una derecha cedió su servicio. Clijsters se escapó enhiesta, libre a 5-2.  Luego de que la local descontara, la belga falló con su saque, se mostró insegura y Venus recuperó rotura. Luego la estadounidense empató en 5 y más tarde en 6.
 
 
Venus
 
En el desempate, el viento más molesto y enojado que nunca, molestó pero más a la americana quien falló con su servicio. A Venus se le vio nerviosa y realizó dos dobles faltas seguidas y así la belga se puso 4-1 tras sus dos servicios. Nueva falla de la estadounidense con un smash colocó a la europea 5-1. Venus dejó un tiro en la red y la belga quedó 6-1. Clijsters se apresuró y mandó afuera una derecha pero luego ganó la manga con un fantástico revés.
 
 
 
 
 
 
En el set definitivo Clijsters se soltó y pegó duro. Rápida como gacela pero sin su cuerpo, la bilzense quebró en el tercer juego y llegó a 4-2. Pero en el octavo juego, la belga se enredó con una doble falta y tras fallar endemoniada una volea con top por mucho, cedió su servicio. Venus sirvió pero no consiguió afrontar el desafío de ser criteriosa como nunca en el duelo. Era un juego importante en un match cerrado, con ambas caminando por la cornisa pero Williams no resolvió. Una terrible derecha cruzada de la belga le abrió el camino. Con 30 iguales, la americana antes de su segundo servicio, dudó mucho, botó varios segundos la bola y tras lanzarla cometió doble falta dando punto de rompimiento a su adversaria. Venus sacó, atacó y puso una bola fulminante en la línea de fondo, mas la bilzense reaccionó y metió un globo perfecto, justo, maravilloso con la estadounidense corriendo sin alcanzar. Clijsters quebró y luego sacó para partido. La belga consiguió doble bola de match con un contrapié exacto. La belga sacó y tras un intenso peloteo de fondo culminó el duelo con un gran revés paralelo. 

 

 
Clijsters
 
 
"Sabía que iba a ser un partido duro, y me mentalicé para ir a los tres sets. Siempre jugué con seguridad, y ella también lo hizo de forma extraordinaria", dijo Clijsters tras el triunfo.

Clijsters se medirá con la rusa Vera Zvonareva, 7ª favorita quien derrotó a Caroline Wozniacki, máxima sembrada, por 6-4 y 6-3, en 1 hora y 25 minutos.
 
 
 
 
 
 
Con mayor claridad y ofensiva, mejor saque, la rusa sorprendió a la danesa que abundó en falsos intentos por cambiar el rumbo del duelo.
 
En la manga inicial, Zvonareva fue mucho más regular, atacó en cuanto pudo y allí estuvo la clave del match. La danesa no acertó en el contragolpe, nunca tuvo dominio del match y de ello tomó nota Zvonareva. La moscovita luego de quebrar en el tercer juego, inició un prolijo camino hasta adjudicarse la primera etapa por 6-4 con formidable volea.
 
 
Wozniacki
 
 
En el segundo set, Wozniacki, pálida, molesta, descentrada, sucumbió al tenaz batallar de la rusa. La dánica perdió su servicio en el tercer juego y la moscovita, tras quiebres mutuos, con luz, manejó tiempo y distancia para colocarse 3-2. Continuó inexpugnable la rusa y Wozniacki no tuvo ni precisión ni ideas. A la nórdica le molestó mucho el revés bajo de su adversaria y sus buenas subidas a la red. Con 3-5, la danesa sacó y al equivocarse desde la base dio a la moscovita doble punto de partido. Zvonareva presionó y ganó el match cuando Wozniacki dejó una tiro en la malla.
 
 
 
 
"El saque me trabajó muy bien hoy. Cayó donde quise ponerlo, y le hizo daño", dijo la rusa tras triunfar.
 
Clijsters y Zvonareva se ha medido en siete ocasiones, con cinco triunfos para la belga, pero las victorias de la rusa fueron en los en dos últimos encuentros entre ambas esta temporada en los cuartos de final de Wimbledon y Montreal.

 

 

Zvonareva
 
 
 
 
 

 
 
 
El español Rafael Nadal logró por tercer año consecutivo las semifinales del US Open tras vencer a su compatriota Fernando Verdasco por 7-5, 6-3, 6-4 en la noche del jueves.
 
En otra jornada de insoportable viento, el gran balear demostró su casta, cocinando a un rival que, excusado en la inclemencia del clima, sobre el final del primer set, comenzó a ser desprolijo.
 
No hay vueltas que darle, Rafa, como Roger, el Uno y el Dos, juegan bien con viento o sin él. Es que los grandes jugadores por ello son grandes. No hubo excusas, ni debe haberlas. Ni lamentos, ni explicaciones barométricas, meteorológicas o sísmicas.
 
En el comienzo de lidia, Verdasco, pese a salvar bolas de break, se insinuó mas prepotente que no es decir más agresivo. El madrileño le quebró el saque al mallorquín por primera vez en el certamen en el tercer juego, pero luego, en el octavo, sufrió las de Caín, con un fervoroso e inevitable Nadal que castigó con vara romana al que fenecería hora más tarde lejos del monte del Olivo.
 
El mallorquín de la bandana a toda hora, quebró creció y parió un tenis de paravientos.
 
Alertado por un ascendente y ofensivo horadar, el madrileño de la gorra sin sol, activó ciertas defensas para evitar daños fatales. Mas Verdasco comenzó a levantar banderillas de agotamiento inevitable. La persistencia del manacorí, de estilete acostumbrado a ser profundo de tanto asesinar vecinos, dio jugosos frutos. Y el español más famoso, abrevó.
 
En el duodécimo juego, el del ritual, que manda nunca perderlo, Verdasco quemó las escrituras. Pero la pira comenzó a tomar el cuerpo del capitalino. Dos dobles faltas y la pira fue Roma de Nerón. Nadal conquistó el segundo set y la veneración bajó del templo en estridencia de alabanza y casi se parte en dos.
 
En el segundo set, que se vislumbraba de pesadilla y sumisión para el madrileño, Nadal continuó apóstol de la persistencia. Allí donde otros mueren el balear renace y se convierte en extraña y alada criatura.  Mixtura de angelado y endiablado, Nadal no redime, pero es redimido por una grey incondicional que festeja cada punto extremo del mallorquín como fuegos de artificio un 4 de julio. Neoyorquinos, paganos, en ciudad de pecados, vieron en la noche al nuevo mesías, haciendo milagros en tiros.
 
Nadal quebró en el quinto y ello bastó para aumentar el fastidio en su connacional. Apareció el Verdasco de los días idos, el de los diálogos con el cielo y se fue al infierno. Nadal ganó excitado el segundo set por 6-3.
 
La tercera manga con quiebre de entrada del balear fue para la afición, pues todo había concluido. El género de la mortaja del madrileño hecha ya, sepulcro abierto, final del camino. Ahí se van los extraños peregrinos. Vieron al mayor. Nadie se acuerda del otro, ni siquiera le lloran.
 
Nadal dejó máximas tras el duelo:
 
"Es una gran noticia para mí estar en las semifinales. He jugado cada día mejor. Es sorprendente, pero tengo que seguir jugando mejor para tener opciones de estar en la final".
 
"Fue difícil jugar al tenis, creo que jugué bien, incluso muy bien por momentos pese al viento. En días como estos la clave es estar muy concentrado, mover mucho las piernas y enfocarse".
 
"Roger es el favorito porque ha ganado cinco títulos y lleva seis finales consecutivas. Estoy en semifinales y no pienso en la final. Espero jugar bien y tener mi oportunidad".
 
"En 2008 quizás estaba listo para hacer algo importante, pero mentalmente estaba destrozado y el año pasado jugué ante un rival increíble (Juan Del Potro) y con el abdominal roto. Este año he llegado fresco, sin problemas".
 
Nadal enfrentará al ruso Mikhail Youzhny, con el que perdió en cuartos de final aquí en 2006.
 
"Con Youzhny perdí en un partido doloroso. Durante el torneo estaba jugando mejor y mejor, pero creo que perdí porque estuve demasiado ansioso en momentos".
 
Mikhail Youzhny derrotó en una maratón de 4 horas al suizo Stanislas Wawrinka por 3-6, 7-6(9), 3-6, 6-3, 6-3.
 
Fue un partido de macana y piedra. Agónico para el exhausto suizo, que no tuvo tras ceder el cuarto set, resto físico. El ruso, práctico, ganó y reinó ante el descontrol del helvético en el set final.
 
De Youhny dijo también el balear:
 
"Youzhny es un tenista muy agresivo y estas pistas le vienen bien a su tenis. Está jugando muy bien y a va ser difícil ganarle".
 
El viernes, español y ruso se las verán otra vez por el pase a la final de la prueba.

 

 
Nadal

 

Ya se sienten los pasos aunque para el viernes falte...

 
Neoyorquinos, paganos, en ciudad de pecados, verán al nuevo mesías, haciendo milagros en tiros.

 

 

 

 

 

Singles - Cuartos


[1] R Nadal (ESP) d [8] F Verdasco (ESP) 75 63 64
[12] M Youzhny (RUS) d [25] S Wawrinka (SUI) 36 76(7) 36 63 63


Dobles Mixtos  Final
[1] B Bryan (USA)/L Huber (USA) d K Peschke (CZE)/A Qureshi (PAK) 64 64

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