|
Falleció a los 89
años Miguel Delibes y Castilla, herida en llanto
surca por el orbe el dolor que nos embarga.
Periodista de periodistas, escritor de escritores,
hombre de hombres, dejó siempre la huella en lo
local, en el pueblo, que hace su historia
universal. Critico, ácido y por ello real, fue un
gigantesco baluarte de la literatura de habla
hispana del los últimos siglos. Valga poco de lo
mucho y bueno que nos dejó:
"No son los problemas los que engendran la mala
voluntad de los hombres, sino que son los hombres
de mala voluntad quienes engendran los problemas.
A mi entender, lo sustancial es, pues, enmendar al
hombre en la convicción de que lo demás se nos
dará por añadidura" ("Una historia común", Vivir
al día).
"No. Yo no soy un intelectual. Los intelectuales
manejan ideas. Yo manejo hechos, realidades,
personajes, historias" (La Actualidad Española, 8.II.73).
"Porque si la aventura del progreso, tal como
hasta el día la hemos entendido, ha de traducirse
inexorablemente, en un aumento de la violencia y
la incomunicación; de la autocracia y la
desconfianza; de la injusticia y de la
prostitución de la Naturaleza; del sentimiento
competitivo y del refinamiento de la tortura; de
la explotación del hombre por el hombre y la
exaltación del dinero, en ese caso, yo gritaría
ahora mismo, con el protagonista de una conocida
canción americana: "¡Que paren la Tierra, quiero
apearme!" (Discurso de ingreso en la Real Academia
(1975).
Gracias, Maestro, seguiremos aprendiendo...
|